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Senado y UNAM hacen mancuerna para apoyar personal de enfermería

El rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, entregó de manera virtual 105 mil 940 kits para la protección de enfermeras y enfermeros, quienes brindan atención durante la actual pandemia de COVID-19 en hospitales y centros comunitarios de diversas instituciones. El material se adquirió gracias al donativo que realizó el Senado de la República.

En reunión virtual con la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Mónica Fernández Balboa; el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, Ricardo Monreal Ávila; y la directora de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la UNAM, Rosa Amarilis Zárate, el rector Graue agradeció el donativo realizado por este órgano legislativo para adquirir los equipos, “en este momento en que México más los necesita”.

  

 

La presidenta del Senado de la República, Mónica Fernández Balboa, destacó que la Cámara Alta hizo un frente común con la UNAM para ayudar al personal que está en la primera línea de atención contra el COVID19. “Junto con el senador Monreal y a nombre del Senado de la República, les expreso el deseo de que esta contribución tenga el efecto de ayudar a todos, por el bien de la salud, y para que salgamos adelante como país”.

En su oportunidad, el Senador Ricardo Monreal explicó que el donativo de 50 millones de pesos a la UNAM fue una decisión plural y solidaria de las diferentes fracciones del Senado, para ayudar a beneficiar a enfermeras y enfermeros, principalmente de la Ciudad de México y los estados de Oaxaca, Estado de México, Puebla y Baja California.

 

 

A su vez, Amarilis Zárate agradeció la generosidad del Senado y recordó que este 2020 fue declarado por la Organización Mundial de la Salud como el año de las enfermeras y enfermeros, pues son un recurso fundamental para mejorar la salud de la población, lo cual repercute en la economía de las naciones. También reconoció la confianza depositada en la UNAM para adquirir los equipos, con apoyo de comités técnicos.

Por su parte, la directora de Enfermería de la Dirección General de Calidad y Educación en Salud, de la Secretaría de Salud, Claudia Leija, se congratuló por el esfuerzo conjunto para cuidar al personal de salud que tiene una exposición mayor al SARS-Cov-2, y dijo que es fundamental que todos los sectores defiendan la salud de las personas y la dignidad de quienes los cuidan.

 

Aún sin vacuna, las medidas preventivas pueden hacer la diferencia

Texto publicado por la senadora Mónica Fernández Balboa en el periódico Publímetro. 

 

La pandemia del Covid-19 ha resultado una tragedia de dimensiones planetarias, ante la que México, como el resto de las naciones, reaccionó y puso en marcha una estrategia de contención a través del confinamiento de la población, entre otras prevenciones.

En materia médica, la atención no tiene la eficacia que todos quisiéramos a partir de las limitaciones que impone la realidad y el avance científico: no hay un fármaco que cure la infección, y no hay todavía disponible una vacuna que la prevenga.

 

Mientras éstos recursos médicos no existan, las medidas preventivas pueden hacer la diferencia, al igual que lo hace la labor heroica del personal sanitario.

Entretanto, ha sido relevante la actuación del gobierno mexicano para garantizar en su momento que nuestro país cuente con las dosis de inmunización que se requieran.

Cabe recordar que en marzo pasado, cuando en una etapa temprana los países que componen el G-20 llevaron a cabo una cumbre mundial sobre la pandemia, el Presidente de México consideró urgente “que la Organización de las Naciones Unidas controle lo relativo al comercio de medicamentos y equipos en virtud de la escasez y el fenómeno del acaparamiento”.

Un mes después, una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, impulsada por México, pidió al Secretario General que “busque formas de garantizar que todos los necesitados, particularmente en el mundo en desarrollo, tengan acceso libre, justo y rápido a las vacunas y otros medicamentos para combatir el virus COVID-19”.

Hace unos días, finalmente, el Gobierno de México firmó con la ONU y la Organización Mundial de la Salud un convenio para garantizar el derecho a la salud para la población mexicana, mediante compras conjuntas y esquemas de licitación internacional abierta, de medicamentos y vacunas, que aseguren las mejores condiciones de precio y calidad.

En ese sentido, México ha actuado de manera correcta al participar y apoyar la investigación para resolver el problema de salud que enfrentamos en todo el mundo. Es muy importante que nuestro país, pero sobre todo las y los mexicanos puedan recibir la vacuna, más aun si tomamos en consideración que la pandemia podría durar un largo tiempo, como lo han señalado las autoridades sanitarias nacionales e internacionales.

Lamentablemente, hay diversos grupos sociales que son más vulnerables y que es indispensable atenderlos para evitar que se siga extendiendo ese mal. Por eso, es adecuado que el gobierno mexicano promueva la solidaridad internacional y busque que el pueblo se beneficie de la vacuna de manera pronta en cuanto haya certeza de que las vacunas funcionan y no tienen efectos colaterales en las personas que las reciban.

Puedes leer esta columna en Publímetro AQUÍ.