No más ilegalidades amparadas en el poder

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  • Texto de la Sen. Mónica Fernández Balboa, publicado en el periódico Publímetro.

 

Es bien sabido que en el pasado México padeció uno de los peores males de cualquier sociedad. La corrupción y la impunidad alcanzaron niveles altísimos y por ello en el 2018 nos comprometimos a combatirla de manera radical y permanente.

En ese sentido, en las instancias responsables de la investigación de delito existen diversos expedientes abiertos que deben continuar su curso y llegar hasta las últimas consecuencias.

No se trata de que desde el gobierno se hagan persecuciones. Pero si es indispensable que se aclaren, para el bien de todos, los excesos y desviaciones que se cometieron desde el poder en las décadas anteriores. En los tiempos de la democracia que vivimos es indispensable que se conozca la verdad sobre la comisión de abusos. No hay espacio ya para los amiguismos y para encubrir delitos.

Sin embargo, todo proceso debe estar sujeto a la aplicación de la ley para que haya auténtica justicia. Nadie puede estar por encima de la Ley como tampoco al margen de la Ley nada.

Las y los mexicanos debemos ver hacia adelante y actuar para impedir que en el futuro vuelvan a ocurrir ilegalidades amparadas en el poder. Por eso, tenemos un firme compromiso con un ejercicio democrático en la vida pública apegado a valores y principios éticos de absoluta honestidad e inspirados en la austeridad republicana.

En la nueva etapa que estamos construyendo todos los servidores públicos están obligados a conducirse con apego a las normas legales, así como actuar con sensibilidad y responsabilidad frente a la corrupción.

Ello es ineludible en una sociedad con tantas y profundas desigualdades, pero sobre todo que exige superar las épocas de la injusticia.

Sin caer en linchamientos sociales, ni venganzas es pertinente que las autoridades encargadas de la procuración y administración de la justicia actúen con absoluto respeto a la Ley para que se conozcan con toda veracidad las posibles arbitrariedades que se hayan cometido y en caso de ser procedentes se aplique la Ley, sin estridencias y ni revanchismos.

 

Lee esta columna en Publímetro AQUÍ.

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