Se acabaron tiempos de manipulación al electorado

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on print
Share on whatsapp

En los últimos 30 años en México se han realizado reformas electorales como consecuencia de las deficiencias en el sistema para poder arribar a una auténtica democracia. En ese sentido, los partidos políticos han sido sometidos a una estricta fiscalización, ya que son ampliamente conocidos los desvíos de recursos públicos, del financiamiento indebido o incluso de conductas al margen de la Ley que a través de la contratación de terceros, ya sea en los medios o en las redes, buscan influir en el electorado como ha sucedido en varias ocasiones. Esto evidentemente no es correcto y debe sancionarse.

 

Sin embargo, hay que reconocer que la democracia ha evolucionado y afortunadamente en las recientes elecciones el gobierno federal sacó las manos para respetar la voluntad popular. Se acabaron los tiempos en que el electorado era manipulado y condicionado con los programas públicos que el partido gobernante, en turno, utilizaba para ganar.

En las elecciones de junio, sin embargo, algunos partidos y candidatos continuaron realizando prácticas que parecían erradicadas. Por eso, la autoridad electoral aplicó sanciones que aun deberán ser ratificadas por el Poder Judicial. Para evitar que se den excesos tanto por los partidos, candidatos y autoridades es indispensable impulsar cambios a las leyes a fin de disminuir los recursos públicos que reciben los partidos, limitar sus gastos, y prohibir y castigar los desvíos y las trampas políticas.

En ese sentido, también deberán tomarse en cuenta elementos de campaña como el uso de nuevas tecnologías y estrategias, valorándolas adecuadamente y habrá que revisar la actuación rígida y excesiva de la autoridad electoral. La democracia mexicana exige que realicemos una nueva reforma para que contemos con reglas claras que garanticen plena transparencia y rendición de cuentas y que al mismo tiempo faciliten el juego político, en el que la ciudadanía sea la protagonista y no las autoridades o los partidos como lamentablemente ha venido sucediendo.

Lee esta columna publicada en Publimetro AQUÍ.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email
Share on print
Print
Share on whatsapp
WhatsApp

Deja un comentario