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Es indispensable un plan de reconstrucción para Acapulco

¿México pudo prevenirse mejor para evitar los efectos devastadores de Otis?

 

La situación que vivieron nuestros compatriotas de Guerrero mostró la fuerza de la naturaleza. Sin duda, la tecnología con la que hoy se cuenta permite tener información con gran oportunidad, pero en este caso, como se ha comentado en los medios de comunicación, el huracán que azotó principalmente el puerto de Acapulco evolucionó de manera demasiado rápida e incluso se incrementó en potencia aun antes de lo previsto.

 

Afortunadamente, ese tipo de fenómenos naturales no son tan frecuentes en la costa del Pacífico, en particular en Acapulco. Quizá por esta razón, las personas que ahí viven e incluso la gran mayoría de las construcciones no estaban preparadas para un embate de la magnitud de Otis.

Lamentablemente, es muy difícil predecir las consecuencias que puede tener un huracán como el que se vivió hace poco más de una semana. Sin embargo, dejó estragos sociales y económicos que deben atenderse, como se ha hecho, desde el primer instante. En ese sentido, podría parecer un tanto ocioso ponerse a discutir si se hizo tal o cual cosa previamente. Hoy, las y los guerrerenses y de manera muy señalada quienes viven en Acapulco necesitan de la solidaridad de todo el país.

El gobierno está cumpliendo la labor que se requiere, como es el restablecimiento de los servicios públicos -agua, electricidad, comunicación-, así como el abasto de lo más indispensable. Como es costumbre, el Ejército y la Marina-Armada de México están volcados en atender la emergencia y como ha sucedido en otras ocasiones, la población mexicana demuestra su solidaridad con quienes hoy están padeciendo.

 

La dimensión de los daños que hemos podido ver a través de los medios muestran que las y los acapulqueños están de pie y que ahora es indispensable poner en marcha un plan de reconstrucción para que en el menor tiempo posible Acapulco y las demás poblaciones puedan regresar a sus actividades productivas y sociales con normalidad; para que ese gran lugar no solo vuelva a ser parte de nuestro orgullo nacional y se recupere, sino que lo haga aún en mejores condiciones.

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