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Sesiones a distancia: la nueva normalidad del Congreso de la Unión

  • Texto publicado por la presidenta del Senado, Mónica Fernández Balboa, en el periódico El Universal.

 

La vida genera sucesos como la pandemia del COVID 19 que son simultáneamente, inevitables e imprevisibles, y que afectan significativamente la normalidad de las relaciones sociales reguladas por el Derecho. Sin embargo, precisamente por la certeza de que tales hechos formidables ocurrirán, desde hace siglas el Derecho ha construido la institución jurídica de la “causa de fuerza mayor” para afrontar las anormalidades.

 

En el derecho privado vigente existen disposiciones específicas para regular los efectos sobre las responsabilidades civiles que el cambio de circunstancias justificadamente exige para enfrentar la anormalidad; y también en el derecho público.

 

El derecho público mexicano se había hecho cargo de los llamados estados de excepción que tenemos previstos en los artículos 29 y 73 fracción XVI de la Constitución. Pero tanto en la Carla Magna como en las normas supremas de otros países, solo se había puesta el énfasis en el funcionamiento del Poder Ejecutivo. Incluso el derecho internacional de los derechos humanos había regulada los estados de excepción centrándose en las potestades del Poder Ejecutivo y en su control por los Poderes Legislativo y Judicial.

 

El hecho es que hasta que aparece el COVID 19 no se había considerado el funcionamiento de los poderes Legislativo y Judicial en circunstancias de extraordinaria anormalidad.

 

La SCJN, así como los tribunales y juzgados del Poder Judicial de la Federación han podido sortear con cierta flexibilidad su funcionamiento las circunstancias impuestas por las medidas sanitarias sugeridas, porque la Constitución expresamente le atribuye la potestad de emitir “acuerdos” para regular su funcionamiento; además de que los tribunales mexicanos tenían la experiencia de la sustanciación de los procesos jurisdiccionales en línea ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.



Pero no es el caso del Poder Legislativo. En el Congreso no contamos desde la Constitución con habilitación expresa para emitir “acuerdas” para regular con flexibilidad nuestro funcionamiento, sino exactamente la contraria: La Constitución establece procedimientos parlamentarios rigurosamente regulados como medida de
autoprotección de la democracia representativa.

Al elaborar las reglas de funcionamiento del Congreso de la Unión los Constituyentes de Querétaro tenían fresca la experiencia de la violación de los procedimientos parlamentarios para la imposición del usurpador Victoriano Huerta. El militar golpista hizo aprobar su acceso al Poder Ejecutivo sin importar el tamaño de las violaciones al procedimiento parlamentaria, entre ellas la falla de quórum. En efecto, los diputados de la XXVI Legislatura, entre los que figuraba mi paisano teapaneco Félix Fulgencio Palavicini, intentaron por distintos medios
parlamentarios impedir la aprobación de la renuncia del Presidente Francisco Madera y del Vicepresidente José María Pino Suárez par la minoría de diputadas afines al
Golpe de Estado, así que para provocar la invalidez de dichos actos se salieron del recinto parlamentario, de tal manera que par falla del cuórum que marcaba el  Reglamento de Cámara de Diputados, se evitase la usurpación.

Experiencia tan traumática para la República y para el Congreso se llevó del Reglamento a la Constitución, y en ésta se reguló la presencia física y el quórum necesario para el debate y las votaciones como requisito esencial para imprimir validez a los actos parlamentarios. Y este fue el ordenamiento constitucional y parlamentario con el que la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores que presido tuvo que enfrentar el COVID-19.


Por si ello no fuese suficiente, cabe destacar que tampoco había experiencia en el derecho parlamentario comparado para afrontar por medias telemáticas una emergencia tan formidable como la del COVID-19.

México cumple más de cien días del inicio de la pandemia, y si bien el Poder Legislativa se encuentra trabajando en modalidad a distancia, lo está haciendo con limitaciones constitucionales, legales y reglamentarias.

Los parlamentos del mundo, entre ellos el inglés, el más longevo, pasada la perplejidad inicial retornaran a sus labores. Lo mismo sucedió con el bicentenario Congreso estadounidense Y poco a poco los Congresos de los países de América Latina hemos venido reiniciando actividades sobre bases operativas totalmente nuevas. Como es sabido, en el Congreso de la Unión hemos funcionado por videoconferencias en la Comisión Permanente, dado que no implica un proceso parlamentario.

Es necesario que el Congreso General, las Cámaras y la Comisión Permanente tengan un sólido fundamento constitucional para operar en futuras emergencias. Este es el motivo principal del conjunto de iniciativas de reformas y adiciones a nuestro ordenamiento constitucional y parlamentario que he presentado a la consideración de los Senadores de la República.



Los aspectos más sobresalientes de la iniciativa tienen que ver con el uso de medios telemáticos para que las Cámaras del Congreso de la Unión, sus órganos de
gobierno y de funcionamiento, así como la Comisión Permanente, puedan operar sin necesidad de la presencia física de los representantes de la Nación y de los Estados en un mismo recinto parlamentario durante situaciones excepcionales, como pueden ser las epidemias o los desastres naturales tales como terremotos o huracanes. La palabra misma, “Congreso”, que hasta hoy se define en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia como “conferencia generalmente periódica en que los miembros de una asociación, cuerpo, organismo, profesión, se reúnen para debatir cuestiones previamente fijadas”, también tendré que ser modificada, al igual que las normas para su funcionamiento como se propone.

Las reformas que se plantean en estas tres iniciativas no promueven el abuso de este recurso, y su propósito serviré visiblemente para permitir soluciones institucionales y legales en casos como el que nos aqueja.

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México no está detenido por la pandemia

  • Texto publicado por la senadora Mónica Fernández Balboa en el periódico Publímetro.

 

El país vive un momento singular con la pandemia, en que reducir los contagios, los riesgos y los fallecimientos es una prioridad, pero también lo es que con cuidado y responsabilidad demos pasos para recuperar lo que se ha llamado nueva normalidad.

Todos conocemos el entusiasmo del Presidente y su urgencia por echar a andar proyectos prioritarios para el país, en particular los que involucran al sureste mexicano, tan necesitado de desarrollo, de empleos y bienestar para la población.

Hemos atravesado una cuarentena en que el Presidente con disciplina y prudencia ha estado resguardado.

Sabemos que la viabilidad de realizar las giras de trabajo más necesarias ha sido evaluada escrupulosamente por el equipo de trabajo del Presidente, con la opinión de las autoridades de salud.

La recomendación generalizada de quedarse en casa no se contrapone con la evidente necesidad de que quien tiene una responsabilidad ineludible debe ver la manera de cumplirla.

Así ocurre con las actividades definidas como esenciales. Trabajan y van a donde deben estar el personal médico y sanitario, el de seguridad, en la industria alimentaria y de bebidas, quienes producen y distribuyen la energía; en junio se reincorporarán varias industrias, y así otros más.

Quienes tienen una función de gobierno fundamental, no pueden quedarse tan fácilmente en la seguridad de su casa.

Entendemos por ello esa urgencia que manifiesta el Presidente de acudir a los lugares donde es necesaria su presencia.

Con ello envía también el mensaje de que saldremos adelante, y que México no está detenido por la pandemia, que tenemos muchos proyectos hacia el futuro, y que la vitalidad de la nación no decaerá.

Esperamos que haya una organización y una coordinación precisa para minimizar los riesgos, y no exponer ni a la población de cada lugar, ni a los involucrados en los proyectos, ni por supuesto al Presidente y a su equipo de trabajo.

Cuidándonos todos venceremos la pandemia, y cumpliendo nuestras responsabilidades haremos realidad la transformación del país, no obstante las circunstancias tan complejas que nos han tocado.

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Senado restringe acceso por pico de pandemia

  • La Cámara Alta extrema medidas de acceso.

 

La presidenta del Senado de la República y de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, la Sen. Mónica Fernández Balboa, informó que solicitó a la Secretaría de Servicios Generales del Senado restringir al máximo el acceso a las instalaciones mientras pasa el pico de la pandemia.

La legisladora tabasqueña afirmó que nadie debe ponerse en riesgo y que debe haber responsabilidad, ante los recientes casos de contagios al interior de ambas Cámaras del Congreso de la Unión los cuales obligan a actuar con seriedad, sensatez y prudencia; en las cámaras, dijo, estamos atentos y solidarios con los afectados.

La Sen. Fernández Balboa concluyó pidiendo apoyo a la ciudadanía en la prevención.

Cambiar presupuesto, un acierto frente a la pandemia

  • Texto publicado por la senadora Mónica Fernández Balboa en el periódico Publímetro. 

 

 

La emergencia que vivimos los mexicanos y el mundo, amerita que se utilicen instrumentos eficaces para hacer frente oportuna y eficientemente a la pandemia, así como a la disminución del ritmo de la economía, cómo está pasando en el entorno internacional.

En ese sentido, prácticamente todos los países decrecerán el próximo año e incluso naciones que han logrado tener tasas de crecimiento altas por tiempos prolongados como es el caso de China, se calcula que este año apenas tendrá una tasa de 1.2 por ciento.

 

Ante estas perspectivas, el gobierno federal ha propuesto una iniciativa para reformar la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria que permite facilitar la reasignación de recursos presupuestales en caso de existir una emergencia económica.

En su caso, los recursos deberán destinarse a la ejecución de proyectos y acciones prioritarios, fomentar la actividad económica, atender emergencias de salud y programas en beneficio de la sociedad. Ante una situación adversa es indispensable que el gasto público se oriente a sufragar las necesidades sociales a través de los programas básicos como son la atención de los adultos mayores, los grupos vulnerables o los indígenas.

De igual forma, es indispensable que el gobierno cuente con recursos para fomentar las actividades económicas, ya que estas son la principal fuente de generación de empleos. Y de manera destacada, la iniciativa presidencial es pertinente porque le otorga un lugar primordial a la atención de la salud. La sorpresiva aparición de una pandemia impredecible como ha sucedido con el coronavirus ha puesto en claro que el gobierno debe tener acceso inmediato a recursos con los que las instituciones de salud no cuentan en sus presupuestos originales.

Por estas razones, es necesario que el gobierno federal cuente con los instrumentos jurídicos que le permitan actuar con oportunidad ante una situación económica crítica y de esa forma seguir impulsando el desarrollo del país, pero sobre todo garantizar el bienestar de la población.

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Con la Ley de Amnistía el Senado se solidariza con un grupo vulnerable de la sociedad

 

Nuestro país, y el mundo, atraviesan una difícil etapa originada por la pandemia del COVID 19. Las y los mexicanos nos encontramos preocupados por lo que está ocurriendo y por los impactos que tendrá en la salud de toda la nación.

 

En la declaratoria de emergencia nacional decretada el 31 de marzo se considera a la tarea legislativa como una actividad esencial del estado mexicano, por ello es necesario, por lo pronto, tomar decisiones parlamentarias que permitan combatir los impactos de esta pandemia, entre los grupos de población más vulnerables.

 

En este sentido, senadoras y senadores de diversos grupos parlamentarios, órganos de gobierno del Senado, así como el Representante en México de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, se han dirigido a ésta Presidencia de la Mesa Directiva, solicitando se convoque a los legisladores, para continuar y concluir con el proceso legal que se requiere para la aprobación de la ley de amnistía y que sean vigentes los derechos que se otorgarán a la población más vulnerable, en situación de reclusión. Es necesario que el Estado pueda contar con herramientas legales que permitan adoptar medidas que salvaguarden los derechos humanos de ellos, ante esta pandemia.

 

En mi calidad de presidenta de la Mesa Directiva, con base en las atribuciones y facultades que me otorga la Ley Orgánica del Congreso y el Reglamento del Senado, y compartiendo la preocupación, por lo que puede ocurrir en los centros de reclusión, he convocado a sesión ordinaria el próximo lunes 20 de abril a las 12 horas.

 

Es importante señalar que en dicha sesión plenaria se aplicaran las medidas sanitarias que han sido determinadas por el Consejo de Salubridad General y adoptadas por los órganos directivos de esta Cámara, quedando exentas de acudir, de manera presencial, a las instalaciones de este órgano legislativo, mujeres embarazadas o en lactancia; madres con hijos menores de 5 años; personas mayores a 65 años y aquellas con factores de riesgo.

 

En aplicación de las disposiciones sanitarias vigentes, la Mesa Directiva propiciará las condiciones necesarias para que la sesión se desarrolle implementando todas aquellas medidas que sean indispensables para asegurar la sana distancia recomendada por la Secretaría de Salud.

 

De esta manera el Senado de la República cumple con su función constitucional de dictar leyes en beneficio de la población general y con pleno respeto a los derechos humanos.

  • Consulta la carta enviada por la ONU al Sendao en petición de aprobar la Ley de Amnistía AQUÍ

 

Reconoce Senado profesionalismo, ética y calidad humana del sector salud para enfrentar la pandemia

  • Condena enérgicamente cualquier agresión descuido o desatención a médicos, paramédicos, enfermeras y personal en general.
  • La Cámara Alta estará atenta de que se dote de los insumos necesarios a todos quienes participen en la atención de los pacientes infectados.

El Senado de la República reconoce el profesionalismo, ética, sensibilidad, compromiso humano y sacrificio de médicos, paramédicos, enfermeras y todas aquellas personas vinculadas al sector salud de nuestro país que, arriesgando sus vidas, atienden la emergencia del COVID-19.

La Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política, encabezadas por la senadora Mónica Fernández Balboa y el senador Ricardo Monreal Ávila, respectivamente, destacaron el trabajo que desarrolla este sector para revertir los efectos del citado virus en México.

Las y los coordinadores de los Grupos Parlamentarios del Senado de la República condenan enérgicamente cualquier agresión, descuido o desatención hacia los integrantes del sector salud público y privado.

Llamaron a intensificar las medidas de seguridad en instalaciones hospitalarias para proteger su integridad física.

Mediante un acuerdo aprobado por unanimidad, la Jucopo, que preside el senador Ricardo Monreal Ávila, y suscrito por la presidenta de la Mesa Directiva, senadora Mónica Fernández Balboa, se exhorta a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a dotar al personal de salud del equipo e insumos necesarios.

La Junta de Coordinación Política y la Presidencia de la Mesa Directiva señalan que están atentos al cumplimiento de todas aquellas medidas encaminadas a superar la crisis sanitaria.

Además, alertarán acerca de cualquier deficiencia o insuficiencia que obstaculice o burocratice la atención de la pandemia y promoverán su solución lo más pronto posible.

   

Senado ilumina edificio principal en solidaridad con personal de salud y de seguridad.

 

  •  La acción busca concientizar sobre la labor que realizan estos héroes para enfrentar la pandemia de Covid-19 en el país.

Como muestra de solidaridad y en reconocimiento a la labor que lleva a cabo el personal de salud y de seguridad en el país, el Senado de la República ilumina, este miércoles por la noche, su edificio principal con los colores patrios (verde, blanco y rojo).

De esta manera, la Cámara de Senadores expresa su gratitud y ratifica su compromiso con todas y todos los trabajadores de estos sectores, a los que considera verdaderos héroes, pues laboran intensamente para enfrentar la pandemia del Covid-19.

El Senado busca concientizar sobre el trabajo titánico que realiza el personal médico y de enfermería, además de hacer un llamado a la población a evitar las agresiones hacia estos ciudadanos, que arriesgan sus vidas para salvar a otros.

Este acto simbólico, forma parte de la decisión de la Cámara de Senadores de aportar 250 millones de pesos para enfrentar la emergencia sanitaria, medida anunciada la víspera por la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

Dicha aportación se deriva de la aprobación unánime del acuerdo de Austeridad y Solidaridad y es un gesto de solidaridad con todas y todos los enfermos y sus familiares.

Este recurso se otorgará al Consejo de Salubridad General y su ejercicio será vigilado por la Jucopo, a efecto de que se destine a medicamentos, instrumentos de salud, mascarillas y respiradores, y para que estos insumos se distribuyan a lo largo del país.

 

Conservar empleos, necesario para reactivar economía tras pandemia

  • Columna publicada por la Sen. Mónica Fernández Balboa en el periódico Publímetro.

 

Ante la pandemia que afecta a gran parte del mundo, lo primero y lo más importante que debemos hacer es cuidar la salud de todas las personas. En el caso del impacto económico por la situación que estamos viviendo es necesario tomar medidas que contribuyan a evitar el deterioro en especial de las y los trabajadores y sus familias.

En ese sentido, se requiere que las empresas hagan su mayor esfuerzo para mantener los empleos activos. Es indispensable que para reactivar la economía se conserven las fuentes de trabajo. De otra forma, las cosas únicamente se complicarían más.

Por su parte, los gobiernos federal, estatales y municipales deben mantener finanzas públicas sanas y apegarse a las políticas de austeridad de manera responsable, para que el gasto público se concentre en todas aquellas acciones que generen la mayor derrama económica posible, como es el caso de las actividades productivas, al tiempo de sostener los programas de apoyo a la sociedad, en particular aquellos que están orientados a las personas y comunidades más vulnerables.

Una acción fundamental y en que todas las personas pueden contribuir a que la pandemia y otros factores no afecten gravemente nuestra economía es que las y los mexicanos privilegiemos el consumo de productos elaborados en el país. De esa manera, estaremos dando trabajo a nuestros paisanos y ayudaremos a que miles de medianas, pequeñas y microempresas, que generan la gran mayoría de los empleos en nuestro país se mantengan activas. Seguramente, habrá muchas otras decisiones que se deban tomar para la reactivación de la economía, pero todas deben tener como objetivo central proteger el empleo y el patrimonio de todas y todos. Si nos solidarizamos, como lo hemos hecho tantas veces, el país superará con éxito nuevamente la adversidad.

Lee la columna publicada en Publímetro AQUí.